Hemos incorporado a la sección de Archivos sonoros del portal SIPCA el trabajo “Recopilación de tradición oral en el Parque Cultural de San Juan de la Peña. Fase 2”, realizado en 2007-2008 por las investigadoras Sandra Araguás y Nereida Torrijos...
El monasterio cisterciense de Santa Fe de Huerva, es una construcción barroca datada en el siglo XVIII. El primitivo monasterio de Santa Fe se asentó en otro territorio cercano a la localidad de Alcolea, en la diócesis de Lérida, junto a la ribera del Cinca, y fue fundado con la denominación de Fons Clara. Era ésta una filial de la abadía francesa de Bonnefont, al suroeste de Francia, siendo el responsable de su fundación en tierras hispánicas el rey Jaime I el Conquistador, hacia el año 1223 o 36. Pronto esta primera fundación fue creciendo favorecida por las donaciones de los habitantes de la comarca, que permitieron su desarrollo durante aproximadamente un siglo, momento en el que los monjes se vieron obligados a abandonar el lugar presionados por el bandolerismo creciente en la zona. Su traslado hacia 1341 o 1343 a las cercanías del Huerva, fue patrocinado por el entonces gobernador de Aragón, D. Miguel Pérez Zapata y su hermano Rodrigo, que fundaron el nuevo monasterio junto a una ermita dedicada a Santa Fe, entre las localidades de Cuarte y Cadrete. El progresivo crecimiento de las propiedades de la comunidad religiosa permitió dedicar los terrenos a la agricultura. La construcción que observamos hoy data del siglo XVIII, iniciándose la obra de la nueva iglesia en 1774.
En numerosos pueblos altoaragoneses podemos encontrar casas tradicionales dotadas de elementos defensivos, entre los que destacan los grandes torreones que protegían los puntos más débiles de las casas. La mayor parte fueron construidas en la segunda mitad del siglo XVI, caracterizada por una prosperidad económica que se conjugó con un aumento del bandolerismo y los conflictos sociales. En estas circunstancias tanto los nobles como todo ciudadano acomodado que pudiera permitírselo se preocuparon por defender sus hogares, dejándonos más de un centenar de casas torreadas que han sido declaradas Bien de Interés Cultural.
Jesús Vázquez ObradorSabiñánigo, Comarca del Alto Gállego, 2002